Volver para no volver

Ya existe una canción, y ya existe un poema que defina lo que podemos llegar a sentir.

Una parte de mí, me murmura que se ha quedado contigo cerca de aquel árbol.  Me invade el silencio. Continuamos nuestros paso sin mirar más nunca hacía atrás.

Allá se quedaron los corazones, contemplando la sierra nevada, la culata, el cerro de las letras con un “te amo”, el picacho Albarregas que siempre me sonríe con complicidad, un cielo azul y una brisa de montaña, testigos únicos, del día a día, donde solemos estar impalpables, tú para mí, yo para ti.

Pienso en mil fragmentos de poemas y canciones que definen el sentimiento que provoca el olor de sus cabellos, huele a recuerdos, huele aquellos mil segundos donde no has estado.

Después de contemplarnos perfectas, por última vez. Volvimos por el camino empinado, tomadas de la mano para no tropezar, y aunque seas más torpe en el andar, ya viste, no te dejaría caer del todo, ni bajando por una cuesta de piedras, ni menos aun, en toda la vida. Allá quedaron los corazones. Descendimos con la razón bien puesta.

Creo que hubo un beso, pero me invade el silencio, y prefiero creer que todo esto, solo ha sido un sueño que valió cada minuto de tu reloj

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s